Documental sueco: La teoría sueca del amor (The Swedish theory of love)
Año: 2015
Director: Erik Gardini
Duración: 90 minutos.
Lugar: Cineteca del Matadero de Madrid <M> Legazpi. L-3 o L-6
Precio de entrada: 3,50 €
La sociedad sueca es una de las más avanzadas y con una calidad de vida muy alta. Es una realidad y es un hecho. Los que vivimos más al sur siempre la tenemos como referente y 'envidiamos' su manera de vivir. El director con este documental nos hace reflexionar sobre las siguientes preguntas:
- ¿Es realmente un país feliz?
- ¿Es posible que la población más autónoma e independiente del mundo esté insatisfecha?
Mirad a vuestro alrededor. Reflexionad sobre vuestra vida social. ¿Cómo es? ¿Dónde teneís más 'amigos'?. ¿En vuestra vida real o en vuestra vida virtual? ¿Con quién os veís físicamente cada poco tiempo o llamáis por teléfono para saber del otro? ¿Os comunicaís con vuestros amigos, padres, hermanos y sobrinos? ¿Cada cuánto tiempo os veís?.
Soy de la generación que jugaba en la calle, llamaba al timbre del portal y decía a mis vecinas que bajasen a jugar los viernes por la tarde, después de salir del colegio o los fines de semana. Soy de la generación que nos veíamos con los primos los fines de semana y jugábamos en los jardines del barrio de mi tía huyendo del jardinero, ya que no podíamos pisar el cesped. ¿Para qué tanto cesped si luego no hay espacio para bancos o espacios para jugar?. Era el urbanismo de los años 60 y se siguen haciendo los barrios así sin pensar en el uso colectivo de la comunidad a favor de otras actividades más allá que contemplar el paisaje verde, que esta´muy bien pero se puede mejorar el uso de los espacios comunes en un barrio.
Teníamos una pandilla enorme, entre chicos y chicas, unos 20. Y os lo prometo, tengo muy buenos recuerdos de esos momentos en mi niñez y mi adolescencia. Disfrutar con mis amigos en la calle, jugando, charlando y mantando el tiempo sin hacer nada. ¡Me estaba socializando!, ¡Y yo sin saberlo!
En 1995 me compré mi primer teléfono móvil en Phone House para que mi jefa de animación me llamase cuando fuera necesario, cuando sabía perfectamente donde estaba en mi puesto de trabajo, preparando actividades o realizando las actividades diurnas o nocturnas del hotel. Me obligaron a ello y lo detesté. Yo no lo veía necesario. Soy de esas personas que dejo el móvil en cualquier sitio y nunca lo encuentro o cuando quieren conectar conmigo nunca me localizan. ¿Lo hago adrede?. Yo creo que no. Reconozco que soy despistada, pero creo que mi instinto de supervivencia, mi subsconsciente y de sentir la libertad de no estar conectada, de que la gente no sepa lo que hago, con quién hablo en las redes sociales o desconozcan donde estoy es una sensación muy liberadora. ¿Es contradictorio lo que digo cuando tengo una cuenta de facebook, twiter y correo electrónico y ahora este blog experimental?. Yo creo que no. El equilibrio es la medida justa para poder convivir con las nuevas tecnologías.
Incluso me estoy planteando cerrar todo menos el correo electrónico y el blog experimental. No necesito más.
Yo tengo veinte amigos en facebook, no sé si me seguirán muchos en twitter o facebook. Ni me lo planteo. Tengo un listado larguísimo de contactos en el teléfono móvil y sinceramente, veo habitualmente a mis cuatro amigos desde hace muchos años y mis nuevas amistades del curso de inglés. El resto han desaparecido de mi vida o prácticamente lo han hecho. Cuando insistes, una, dos o tres veces para quedar y tienes una negativa por respuesta, te cansas y decides no insistir y seguir con tu vida. Algunos están en este grupo, otros aunque les veo poco, estamos en contacto por teléfono o intentamos vernos y lo hacemos, aunque sea con menos frecuencia.
La gente está muy ocupada, incluso yo y nos cuesta quedar o no queremos quedar. Nos ponemos o ponemos excusas para no hacerlo y es una pena. Se pierden personas por el camino que fueron o son importantes para ti. He llegado a la conclusión que no eres lo suficiente importante para esa persona para tomar un café, verla, tocarla, charlar o hacer una actividad juntos y disfrutar del otro. A lo mejor yo hago lo mismo y no soy consciente de ello. Debo reflexionar sobre ello.
Debo añadir y es algo positivo que esta vida virtual me ayuda a seguir en contacto con amistades íntimas que viven actualmente en el extranjero y es una gran ventaja. Aunque recibir una carta o una postal por correo ordinario te hace sentír emociones de antaño. Cuando yo estuve viviendo en el Reino Unido y recibia noticias de casa cada diez o quince días por carta. Ir al buzón de correo y ver la carta de mi madre me alegraba el día e incluso la semana. Recuerdo que llamama a mi casa una vez a la semana y hablábamos 15 o 20 minutos porque era muy caro llamar pero escuchar a mis padres al otro lado era una necesidad vital y me conectaba con la familia, mi gente, mis raices, mi idioma. ¡Y éso que el inglés me encanta!.
Pero yo cuando quedo con mis amistades, quedo conscientemente. Me olvido del móvil y estoy contigo, disfruto de tu persona, hablo, te toco, te miro, te siento fisicamente. Es vital para mí. Somos sociales y lo necesitamos.
Recuerdo que cuando llegó el WhatsApp la gente dejó de llamarme. La sensación de soledad ¡fue brutal!.Todo el mundo se comunicaba a través de la aplicación porque era y es más barato que hacer una llamada. Esta fue la segunda vez que me sentí obligada a ir a favor de las nuevas tecnologías. Ahora tengo WhatsApp. Es una aplicación muy útil para usarla de manera puntual pero tiene una contraprestación. El abuso del uso de misma teniendo conversaciones virtuales sin ver al otro. Me ha pasado con conocidos y he desistido. Soy un tanto radical, Si no me llamas o no quedas conmigo, paso. Esto de tener conversaciones largas no me gusta nada. Me he dado cuenta que pierdes mucha informacion por el camino, no escucho la voz de la otra persona que me da información emocional de tu estado, hay malos entendidos y al final, no quedo contigo, que para éso te escribo un escueto WhatsApp ya que no sé si es un mal momento para hacer una llamada. Ese era mi principal objetivo: concertar una cita, verte y pasar tiempo contigo.
Si veis el documental os daréis cuenta que nosotros estamos en ese camino y éso que somos un país del sur de Europa y tópicamente somos el país de la 'juerga y el cachondeo', que nos gusta salir mucho, socializarnos en la calle tomando una cerveza en una terraza o bar, etc. el sociólog de 98 años, que tiene una vitalidad y una lucidez sorprendente, explica perfectametne todo.
Pero la realidad es otra muy diferente. La gente, cada vez lee menos en el metro un libro físico o electrónico, que es un actividad enriquecedora a nivel intelectual, emocional o como entretenimiento, está enganchado al juego de turno, que no tengo ni idea de juegos virtuales. La gente camina por la calle, cruzando un paso de cebra o dentro del metro viendo una pantalla. No se fija en lo que pasa a su alrededor. Las parejas están juntas y no se hablan, no se miran, están pendientes del móvil. En las familias pasa lo mismo. Hay padres que no hablan con sus hijos adolescentes y han encontrado una via de comunicación a través del WhatsApp estando dentro de casa, uno en el salón y el otro en la cocina, o uno en casa y el otro en la calle.
¿Es ésto lo que queremos en nuestra sociedad?. Pienso que cada vez nos sentimos más solos aunque estemos más conectados y sepamos más de lo que pasa en el mundo.
Hablando de manera muy general, estamos permitiendo que nuestros niños y adolescentes estén conectados más horas de las debidas o recomendables o viendo más televisión. Son más pasivos, menos creativos y más sedentarios debido a las nuevas maneras de jugar a través de una pantalla o viendo la televisión. Nuestro miedo a la inseguridad, a que les pase algo en la calle, a que puedan ser raptados, a la falta de espacio al aire libre para jugar en los barrios, me refiero sobre todo a los adolescentes, hacen que se relacionen menos bis a bis. Los niños pequeños tienen sus parques infantiles y los padres o los abuelos están con elllos ya que los horarios no conciliadores con la vida familiar hacen que los abuelos suplan el papel de los padres en la mayoría de los casos.
Estamos en la socidad del miedo. Nos lo están metiendo en vena ( noticias alarmantes, derrotistas, violencia en las noticias, películas, juegos virtuales, cámaras de seguridad por todos lados, Policia, Guardia Civil, dsapariciones de personas, terrorismo, violadores, pedrastras, redes de trata de blancas, etc). Con ésto no quiero decir que no exista esto en nuestra sociedad, es el pan nuestro de cada día, pero tenemos que ser inteligentes para minimizar el miedo para poder hacer cosas positivas y socializarnos.
¿Es ésta la sociedad que queremos?. Hablo de manera muy general, pero yo lo veo día a día en mi barrio y en mi ciudad.
Yo me siento muy sola a veces, por lo que os he dicho antes, la falta de contacto físico con gente que quiero, aprecio y no puedo quedar con ellos. He desistido, es luchar contra un muro y contra excusas. He aprendido a no insistir y respetar su decisión de no querer quedar y dejarles marchar de mi vida. Me aportaron en mi vida y se acabó un ciclo para que nueva gente venga a mi vida, me aporte y por supuesto, yo les aporte. Esto es recíproco.
Me compensa con creces quedar con aquellas personas que realmente quieren estar en mi vida real. Nos llamamos, quedamos, disfrutamos mutuamente del otro, hacemos actividades o simplemente quedamos para pasear por Madrid y charlar de nuestras cosas, para saber como está el otro, relacionarnos, tocarnos, abrazarnos y decirnos gracias por estar ahí y te quiero. A veces se nos olvida que es importante el contacto físico y decir al otro qué importante es en tu vida, cúanto le quieres y lo agradecida que estás porque sigue en el camino de tu vida. Como dice Juanes en su canción titulada La vida es un ratico: y "que cambie todo, pero no el amor, nuestra familia es lo más importante ... la debemos proteger y volver a tejer ....La vida es un ratico, un ratico nada más". Esa familia puede ser tu familia o esos amigos íntimos de verdad incondicionales que están ahí en los malos y buenos momentos en tu vida. La vida es esta y no otra porque cuando nos morimos, nos hemos muerto y no podemos volver atrás para poder vivir lo que no hemos vivido. No cuestiono si hay vida después de la muerte, si resucitamos, si nuestra energía se transforma en otro en otra ser (planta, animal o cosa) o somos otra persona en el futuro. La vida es la que la que temenos "ahora". He aprendido a vivir el "ahora" y no "el pasado" o pensar en un futuro muy lejano. El ahora es lo que me importa y lo intento vivir con aquellos que quieran vivir la vida real junto a mí.
Os invito a vivir una "vida real". La recompensa es tan grande que no lo cambiaría por nada del mundo.